II.3-EVOLUCION DE LA IDEA Y OPINION PERSONAL
Para llegar a un lugar concreto en este tema, debe uno remontarse al origen, a como comienza a desarrollarse la civilización, a la mutación que sufre el ser natural para integrarse con el resto hasta convertirse en un ser social. La investigación comienza partiendo de esta idea y se apoya en gran medida en la opinión de filósofos. Es necesario tener una mínima idea de cómo empezó todo para reflexionar sobre lo que se vive ahora.
Las primeras líneas que comienzan a modelar la investigación son las de Rousseau (filósofo francés), el cual habla de cómo comienzan a formarse los primeros grupos sociales, qué factores se dan para que se produzca dicha situación, diferencias entre el ser natural y el ser social, cómo surge la propiedad y la desigualdad, los primeros contactos emocionales entre seres humanos que son los que condujeron a la consideración, y esto, a su vez, a los primeros deberes de la vida civil.
Rousseau construye la definición del ser social a raíz de la necesidad del mismo de ser valorado y apoyado de alguna manera por el resto, y defiende el estado natural como el mejor para el hombre, pues en este estado la desigualdad es apenas sensible, al igual que la propiedad, la esclavitud o la lucha por el poder.
Al igual que Rousseau opino que de alguna manera la creación de la civilización ha sido en apariencia beneficiosa para la perfección del individuo, pero estos pasos no han hecho otra cosa que conducirnos hacia la decrepitud de la especie.
La investigación continúa centrándose en el individuo como ser social, apoyándose en palabras de Humberto Giannini que habla de la experiencia cotidiana en las relaciones y la moral y pone en duda la capacidad social, al ver a las personas que nos rodean como figuras hostiles y no como personas en las que podamos confiar. “La experiencia cotidiana actual hace aparecer al prójimo más como una figura hostil y provocadora que como un ente redentor que propicia convergencias vitales”. Es aquí cuando comienzo a plantearme si realmente somos seres sociales, si existe cierta desconfianza hacia los demás que nos frena a la hora de comunicarnos con ellos, qué factores influyen para ello y de qué forma se manifiestan.
Aparece el tema de la ciudad y su influencia en nuestra conducta, y observando la opinión de diversos sociólogos se aprecia como el entorno urbano y su diseño ejerce un papel fundamental en las relaciones entre seres humanos. Tiene que ver con la disposición de ciudades, edificios y su división interior, diseños espaciales determinados culturalmente.
Aquí debo hacer referencia a Louis Wirth, que en su libro “Urbanismo como forma de vida” explica que la condición que más profundamente distingue la vida moderna de la tradicional no es una condición espacial, sino una conducta, una forma de vida. Para Wirth “lo urbano, es el efecto que el tamaño, la densidad y la heterogeneidad de la ciudad tienen sobre el carácter de la vida colectiva”.
Edward Hall, en “espacialidad humana y arte” investiga sobre como determinados espacios o disposiciones de los mismos pueden favorecer los contactos personales, las conversaciones…Me interesa bastante el tema y me surgen dudas acerca de quién decide la disposición de los edificios, de que esto esté aquí y no allí…Me pregunto si esto es algo premeditado, si está pensado que exista esta carencia comunicativa entre personas y que andemos cual rebaño por la ciudad, sin a penas mirarnos, condicionados por espacios, bloques de hormigón que no hacen otra cosa que alejarnos de nuestra verdadera naturaleza. Desde un punto de vista objetivo en la sociedad de hoy día podemos considerar al ser humano como un ser social, pero la subjetividad me lleva pensar que debo poner este concepto entre comillas. ¿”Ser social”? Sí, pero no íntegramente.
Nos movemos en determinados círculos (amigos, familia, compañeros de trabajo, conocidos..) que inevitablemente nos convierten en personas sociables e integradas en determinadas posiciones dentro de un rango concreto. Es evidente que se establecen relaciones personales y profundas, haciendo referencia a estos círculos, pero desde mi punto de vista el ser social debe expandirse más allá de la idea de establecer relaciones emocionales con sus allegados. Creo que es aquí donde interviene el espacio como factor condicionante que impide dicha expansión en las relaciones.
Pero, la ciudad como punto de partida ha pasado de ser la base de la investigación a ser el foco de la misma. Es decir, desde el principio me he centrado en la influencia de la ciudad en nuestras conductas, la falta de comunicación, la transformación de ser natural a ser social y civilizado, la disposición de los espacios como condicionantes de nuestros comportamientos y nuestras relaciones.
Está claro que el entorno urbano es determinante en nuestra vida cotidiana y la situación de los espacios condiciona que nuestras relaciones sean más profundas o más superficiales. Y no es mi intención descartar este aspecto. Pero a raíz de observar la ciudad me planteo quién decide está disposición, la mano que controla, qué hierve dentro de ella que nos convierte en lo que somos a parte de la disposición de los edificios, las plazas, las calles o los comercios.
Con el nacimiento de la ciudad nace también un sistema, una nueva forma de control, un modo de vida basado principalmente en el consumo, nuevas necesidades, una nueva forma de entender las relaciones que distan mucho de lo que era la sociedad rural.
Al fin y al cabo, la ciudad es el núcleo del consumismo, donde estamos rodeados continuamente de anuncios que nos dicen como ser, que comprar, que sentir, qué pensar. Una publicidad que al fin y al cabo nos educa sin ser conscientes de ello. Creo que esto viene de lejos y tiene bastante que ver con lo que decía Rousseau, la pérdida de nuestro estado natural nos ha convertido en lo que somos ahora, una sociedad “civilizada” y escoltada por la desigualdad, el querer tener más otro, la necesidad constante de compararnos y competir por el poder. La evolución de una sociedad tradicional a una sociedad moderna es un avance sólo en apariencia.
Con Robert Ezra Park conozco la ciudad como experimento, el hombre la ha levantado como recreación de sí mismo, mas sin ser consciente de cuáles pueden ser las consecuencias de su obra. La ciudad como laboratorio social, como afirma Robert y al cual cito en la introducción. Doy paso a la reflexión personal sobre lo que me interesa realmente de todo esto y las que creo que son las consecuencias de dicho experimento. Como anteriormente he dicho, explorar la ciudad como el hervidero del consumismo controlador de las masas, el hostigamiento de la publicidad de la que no somos más que víctimas, el materialismo, la venda que tapa los ojos de la sociedad y no nos permite ver más allá de lo que somos, de en lo que nos hemos convertido, de cómo afecta esto a nuestra forma de relacionarnos. Éstas son las consecuencias de ese experimento. Claro que, no es todo negativo, en la ciudad, el hombre se ha convertido en un ser racional, se transforma en un animal sofisticado y la ciudad parece el experimento más coherente donde el hombre vive de acuerdo a su propio deseo. Pero, ¿qué pasa después?
Éste es el siguiente paso de la investigación.
¿A caso no está todo pensado para que seamos como somos?
¿La ciudad está dispuesta para ello?
¿Estamos controlados?
La respuesta es, sí, y la encuentro en un vídeo documental llamado “el Siglo del Individualismo” que explica cómo se logró identificar la democracia con el consumo, y cómo el sistema capitalista controla la mente de las masas con la manipulación de los instintos durante el siglo XX. En él, aparece como protagonista Eduard Barneys, propagandista y sobrino de Sigmund Freud, el cual, basándose en las teorías del psicoanálisis de su tío, elabora un macabro plan para ejercer un dominio total sobre las mentes. Este interesante documental supone un cambio en la investigación y es en este punto donde la misma comienza a tomar la ciudad no como eje de la reflexión, sino como foco de la misma. El surgimiento de la ciudad en el mundo moderno va ligada a la emergencia de la producción en serie y de la empresa capitalista. Este documental explica cómo se pude ejercer un control total sobre una ciudad, la sociedad que la habita, a través del inconsciente.
Es fascinante el poder que pude llegar a tener la política, los medios de comunicación o las grandes empresas sobre la sociedad, a la hora de dirigir nuestro cerebro y transformarnos en presas fáciles para la publicidad.
En este punto y poniendo unos puntos suspensivos a la investigación me encuentro con el situcionismo, el cual surge como gran apoyo de la y hace encajar algunas de las pocas piezas que hasta ahora he conseguido rescatar;crítica al sistema y la sociedad de consumo,inconformismo y radicalidad, la ciudad y creación de situaciones son conceptos que me han resultado atractivos y que aunque tarde,he tenido el placer de conocer.
Su afán por pervertir el orden establecido, su visión de la vida cotidiana afectada por parte del sistema autoritario capitalista y de la reducción del mundo a mercancía, son puntos que me hacen sentir identificada con este pensamiento.
No he tenido mucho tiempo para indagar en el situacionismo,pero como explico en "planteamiento de la obra", mi intención es absorber todo lo posible de él, y utilizarlo para la futura obra.
La investigación termina en este punto, donde surgen nuevos interrogantes que esperan resolverse con reflexiones futuras.
No he desestimado el tema de la ciudad ni su influencia en el individuo, sino que la observo desde otro lugar, porque su aparición, supone también la construcción de la sociedad de consumo, la mentalidad rebañega, la era del control de las masas.
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